Autobuseros a punto de ir a la quiebra

  • Señalan como factores determinantes para su situación actual, la baja de la demanda y de tarifas
  • No han encontrado eco en ARESEP ni en la Asamblea Legislativa

Consultamos a un empresario cuya identidad mantendremos en el anonimato, sobre los problemas que el gremio de los autobuseros están enfrentando en este momento. Lo siguiente es un extracto de la conversación que tuvimos con él.

El primer factor que considero la gente debe conocer, es que la demanda de usuarios ha bajado en por lo menos un 15%, según estudios llevados a cabo en los últimos tres años. Las razones más importantes para la reducción de la demanda lo es, en primer lugar, la multiplicación en las carreteras de motocicletas. Hoy estos vehículos son vendidos a precios muy bajos, en tiendas en donde antes no se adquirían, con planes de financiamiento muy atractivos y de las que nadie duda, son muy prácticas para el desplazamiento en calles y carreteras cada vez más saturadas de vehículos.

Aunado a las motocicletas, tenemos que competir con servicios ilegales como UBER, Cabify y otras. Ya estas empresas han declarado que atienden un promedio de 500,000 usuarios en todo el país. Estos usuarios utilizan estos servicios precisamente porque los costos de transporte son más baratos que los taxis regulares y se les atienden directamente en la casa.

La gran mayoría de ese medio millón de personas, se trasladaba usualmente en autobús. Eso claro está,  repercute seriamente con la demanda que hoy atendemos las distintas empresas. Sin embargo, la ARESEP (Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos), ha estado en una constante baja de tarifas sin considerar esta variable. La entidad tiene estudios antiguos, de cuatro años al menos, con los que está asumiendo demandas hoy inexistentes. Los combustibles han subido constantemente al igual que los salarios. Con los salarios las cargas sociales. Adicionalmente la ARESEP está a punto de aumentar el canon que las empresas le pagan para su funcionamiento en un 100%, lo que significa que cada empresa deberá cancelar aproximadamente un millón de colones por unidad anualmente a la institución.

El segundo factor, tiene que ver con el modelo tarifario que está muy relacionado con el punto anterior. Según los cálculos de ARESEP y sus proyecciones, la demanda en lugar de haber decrecido, está en aumento. A esta conclusión han llegado sin llevar a cabo ningún estudio serio sobre este aspecto. Estos estudios se lo “sacan de la manga” y no aceptan reclamos ni recursos de revisión. La ARESEP,  es una entidad que considera que “todo lo sabe”.

 

El modelo tarifario no es único problema

Más allá de lo que se ha informado en otros medios, el modelo tarifario que hoy aplica la ARESEP no es el único problema que está enfrentando el gremio de los autobuseros. Consideramos que todo el sistema, tal y como está planteado, se ha ido corrompiendo de tal manera que todo parece indicar, que existe una mafia económica detrás que procura quebrar a las empresas medianas y pequeñas.

Como expliqué antes, la ARESEP es sorda a las quejas de las empresas y persiste en modelos y actuaciones que dañan cada vez más a las empresas.

Por otra parte, esta entidad está blindada. Vayan a sus instalaciones. Son básicamente un “búnker”. Siendo una institución pública si usted ingresa, debe ser anunciado por una recepcionista. Si obtiene la autorización, será escoltado desde el mismo ascensor al lugar al que va a ir. No se le permite tomar fotografías ni grabar vídeos y el uso del celular es restringido.

Se acaban las alternativas

Nos recuerda nuestro entrevistado situaciones de quiebra declaradas por Biusa, Ina la Uruca, Transporte Guilial que tuvieron que tomar medidas muy serias para enfrentar la situación. No obstante la ARESEP sigue haciéndose de los oídos sordos y no ha tomado en consideración las solicitudes de aumento tarifario.

Las pérdidas económicas van en aumento. Muchas empresas que tenían finanzas sanas hasta hace algún tiempo, han tenido que hipotecar sus propiedades para hacerle frente a un negocio que consideran, ya está dejando pérdidas de forma constante.

Ya algunos empresarios están valorando seriamente vender sus empresas y entregarlas a las transnacionales y otros grandes empresarios beneficiados por la ARESEP, para salir adelante con sus deudas y poder liquidar a sus trabajadores en todos los extremos de la ley.

Nos indica este empresario que la gente debería poner atención al fenómeno que ocurre, pues sistemáticamente se están llevando a la quiebra a empresas medianas y pequeñas las que, de forma oportunista, son adquiridas por otras empresas.

Recuerda el caso de LARED, S.A. , quien aprovechando la quiebra de la empresa Guilial, asume con 30 unidades básicamente nuevas la ruta. De forma extraña, la ARESEP le entrega la concesión. La tarifa era de ¢130.00 para la ruta de Barrio México y pretendía reducirla a ¢90.00, precisamente la causa por la que la empresa anterior debió abandonar la concesión.

Sin embargo poco tiempo después, la agrupación que había solicitado la rebaja de forma misteriosa, abandona la petición. La ARESEP entonces define, de forma unilateral, que los usuarios están contentos con la tarifa actual y decide sostenerla.

Dicho sea de paso, la empresa LARED, S.A.  ha sido acusada por sus trabajadores por incumplimiento ante la Caja Costarricense del Seguro Social, y por no cancelar las liquidaciones de ley al despedirlos (Ver nota periodística aquí)

¿Mafia en el sector transporte?

Se cuestiona el empresario si lo que existe en el sistema que rige al sector autobusero, es una mafia económica con intereses muy claros de abarcar el servicio a nivel nacional.

No entiende, conociendo bien la realidad de su propia empresa, cómo hay empresarios que siguen trabajando con tarifas deficitarias, autobuses nuevos y sin sentir padecer los problemas de flujo de caja que la mayoría hoy está enfrentando. Con franqueza dice desconocer de dónde reciben esos recursos frescos con tantas variables negativas en su contra.

Pronto cerrarán algunas empresas

De forma lapidaria y con un aire de tristeza, señaló que más temprano que tarde, muchas empresas estarán cerrando sus puertas el próximo año. Un negocio se abre para tener ganancias y no pérdidas. Por más que procuren no afectar a quienes hoy colaboran con ellos, considera que tendrán que buscar otros tipos de negocios para invertir. La situación es apremiante y si la ARESEP se sigue haciendo de oídos sordos a sus peticiones, la ciudadanía verá como poco a poco, el sistema de transporte público, modalidad autobús, se irá concentrando en muy pocas manos, dejando a la gran mayoría de empresarios medianos y pequeños, en la quiebra o buscando nuevos nichos de inversión.

Afectación a los usuarios

Para finalizar, cabe destacar que los usuarios se verán afectados no sólo con el servicio actual, sino una vez que el sistema sea adquirido y controlado por unos pocos empresarios.

En primer lugar, hoy por hoy, las empresas tienen que hacer grandes esfuerzos para mantener un servicio constante. Eso repercute necesariamente en el mismo mantenimiento de las unidades así como la vida útil de los repuestos. Recordemos que ya una empresa en Heredia, tomó la decisión de no lavar las unidades porque la ARESEP se niega a considerar estos costos dentro del modelo tarifario.

Por último y una vez que las pequeñas y grandes empresas hayan tenido que cerrar, el usuario estará a merced de unos cuántos, desde las instancias políticas que se han ido corrompiendo, hasta los sectores empresariales dudosos que irán concentrando las concesiones.

Eventualmente el usuario quedará desprotegido, pues serán estas pocas empresas las que dictarán, a su antojo y discreción, no sólo lo referente a las tarifas sino a la calidad de servicio que podrán ofrecer. El usuario, ante una ARESEP tomada por estos mismos grupos, quedará en la total indefención.

 

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